▷ El mejor equipo de ultrasonido

Onelia Greatty
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En este artículo voy a narrarte algo de mi experiencia (…y algunas peripecias) de 19 años trabajando con equipos de ecografía Doppler que me llevó de adquirir mi primer ecógrafo de segunda mano hasta ser la propietaria de equipos nuevos de las dos principales empresas que los vendían en mi país.

En ese tiempo tuve muchas satisfacciones, también pasé por varias experiencias que me curtieron en lo mínimo que debe saber una compradora de equipos médicos de esta magnitud, debiendo aprender pronto cómo no siempre vemos los verdaderos detalles a los que nos vamos a enfrentar hasta que entramos como cliente en el negocio de la compra de un ecógrafo de gamas media y avanzada.

Orientaciones para comprar el mejor equipo de eco y no perder en el intento

Cuando estudiaba cardiología, y luego cuando me formé en ultrasonido vascular, hacíamos las prácticas en ecografía Doppler color con equipos de eco de una de las más importantes marcas a nivel mundial. Eso marcó mi vida profesional puesto que me acostumbré a usar la mejor imagen manejando ecógrafos correspondientes a tres generaciones de equipos que estaban a nuestra disposición en la sala de exploraciones del centro cardiovascular, desde unos viejos y muy robustos, que tenían aún una imagen bastante adecuada, y los nuevos, con excelentes imágenes pero algo más “delicados”.

Allí empecé a ver las ocasionales fallas de los equipos, algo más frecuentes en los nuevos, mientras los de tiempo intermedio casi no presentaban novedades pese al alto tráfico de pacientes que atendimos en cuatro turnos diarios, Vi además como como un equipo de gama media de una generación anterior era cargado para arriba y para abajo en un vehículo rústico dotado de un güinche para llevarlo a los ambulatorios de la red de salud y centros privados sin el menor problema. De esta manera comprendí la importancia de los mantenimientos que eran rutinarios.

PUNTO UNO: Hay que estar alertas con los equipos de ecografía más nuevos pues no suelen contar con mucha experiencia con ellos cuando salen a la venta y no están exentos luego de dar novedades, aunque los identifiquemos con sus antecesores de la marca no siempre serán tan robustos como pudieron serlo ellos.

Los ecógrafos usados versus los nuevos

Cuando me gradué sabía que requeriría de mi propio equipo de ecografía Doppler puesto que me había entrenado para hacer imágenes diagnósticas por ultrasonido así que trabajé duro con el fin de reunir el dinero pero el monto de mi aspiración era en aquel entonces inalcanzable (para ese momento un equipo de gama media superaba los 100.000 USD). No lograba conseguir ni la cuarta parte hasta que un día conocí al dueño de una empresa que importaba equipos usados, otorgaba garantía sobre ellos y hasta los recibía en parte de pago en caso de que el comprador quisiera ascender tecnológicamente y comprarle otro. El costo presupuestado era muy inferior que el de un equipo nuevo así que pedí prestado a mi familia y me embarqué en mi primer ecógrafo usado de gama media, era igual a uno que usé durante mi postgrado.

DOS: Cuando no puedes comprar una máquina de ultrasonido nueva deberías explorar la posibilidad de adquirirlo a alguna distribuidora de productos médicos usados que te ofrezca equipos con ciertas garantías y sumarle a tu compra una forma de seguro.

No me quejo, el equipo llegó impecable aunque no niego que la imagen no me gustaba mucho para los estudios vasculares, era más lograda en cardiología (lo mismo sucedía con los equipos nuevos). Este ecógrafo me duró poco, ahorré hasta que lo di como parte de pago aprovechando la promesa del vendedor y adquirí el siguiente equipo de eco reacondicionado, un equipo que me dió muchas satisfacciones, tenía una imagen mejor lograda, era mucho más amigable en cuanto a su instrumentación y de paso el vendedor me regaló al poco tiempo de la compra una sonda de eco transesofágico que le había llegado como bonificación (un equipo que costaba muchísimo dinero). Este equipo duró varios años hasta que un día se dañaron varias tarjetas y fue su fin.

En ese tiempo motivé a dos amigas a comprar sus primeros equipos de la misma forma, hoy día aún me lo agradecen pues fue el inicio de los que tendríamos después.

Mientras tenía los equipos reacondicionados siempre tuve la espinita de tener algo nuevo por si el viejo se te daña, además que mientras más nuevo el equipo mejor imagen. Así que con la ayuda de un banco, y antes de que el equipo se dañara, me había embarcado en uno nuevo con la mayor distribuidora nacional de ecógrafos, la que vi que honraba sus compromisos con los clientes.

Las mejores imágenes

Recuerdo a una de las vendedoras de la empresa de equipos nuevos que me decía, “con este equipo no hay malas ventanas”… algo tan falso como un billete de dos dólares, pero la entiendo, ellos también se enamoraban de la tecnología como nosotros aunque su motivación por vender le mejoraba un poco más la vista.

TRES: nunca la mejor imagen de los nuevos equipos es perfecta y siempre será superada en los que le seguirán.

Si bien la penetración de la imagen es mejor con las nuevas tecnologías tenemos casos de pacientes que nos dejan la insatisfacción de no poder ver bien porque tienen una ventana acústica subóptima. Las mejores ventanas no sólo la dan los ecógrafos más nuevos si no la correcta manipulación de los parámetros que sólo saben ajustar satisfactoriamente los que se preparan estudiando para ello, … ahh, y luego también influye la suerte.

CUATRO: Siempre hay malas ventanas!!

Los equipos usados que había comprado anteriormente tenían un plus muy importante que extrañé después: ¡todo el software del equipo venía activado!

Con los equipos reacondicionados podía hacer el estudio que quisiera mientras el diseño del equipo lo permitiera, en cambio los equipos nuevos traían algunas aplicaciones no abiertas a su uso por lo que era necesario comprar luego licencias adicionales para poder usarlas o para que las instalen.

No todo lo que brilla es oro

Mi primer equipo nuevo era un equipo gama media de una imagen bellísima, lo compré porque traía software cardíaco y vascular y por unos miles de dólares, que luego me pesaron bastante, se le podía colocar un software para hacer cálculos de sincronía ventricular que en ese momento era una técnica que estaba arrancando con mucha fuerza y nadie más lo ofrecía en la región. No obstante, a las pocas semanas de adquirir el equipo este se dañó, además que nunca dejó hacer adecuadamente el cálculo de sincronía.

Con este primer equipo llegaron los dolores de cabeza, cada tanto durante el primer año de adquisición debía llamar al ingeniero del servicio técnico por las fallas (cuando tenía aún garantía) y éste hacía de todo por tratar de resolverlo, desde que le cambiaba el software hasta que un día llegó con una caja con toda la computadora nueva, pero de la ilusión siempre pasaba al desengaño… era los mismo, ¡se volvía a dañar!.

No había equipos como ese en mi zona, así que no tenía a quien preguntarle si le pasaba algo similar. Por suerte, ese año fui a un congreso de imágenes en el país vecino y allí exponían como novedad el mismo equipo . Los representantes de la marca en este lugar que no me conocían me querían vender el equipo así que mientras hablábamos aproveché e hice una prueba con él en el punto donde el mío empezaba a fallar y le sucedió exactamente lo mismo!!! …

no era mi equipo, era una falla de fábrica!!

Luego esos amables señores volteaban la cara cuando yo pasaba por el pasillo para que no me acercara a su Stand.

CINCO: Los equipos pueden venir con fallas de fábrica insalvables para nuestro uso inmediato.

El mejor equipo o el mejor soporte

Con este diagnóstico hablé con mi representante nacional, una empresa que como les dije es conocida por su solvencia y responsabilidad (fue lo que más busqué cuando me decidí a comprar e invertir todo lo que no tenía), una vez hechas todas las pruebas que confirmaron el aplicacionista y el ingeniero me ofrecieron cambiarme el equipo por otro pero no del mismo modelo, me iban a ascender a la gama alta con un equipo que tenía más de un año en el mercado sin darles mayores problemas, algo que nunca pasó por mi mente puesto que la diferencia era de decenas de miles de dólares, sin embargo se hizo una negociación basada en un importante descuento para mi satisfacción y al poco yo tenía el único equipo de esa categoría en el centro occidente de mi país. Debo afirmar que eso sólo pasa cuando trabajas con gente seria.

SEIS: Sólo compra equipos de ultrasonido a empresas serias que te den soporte en tu zona o te quedarás sin nada y debiendo al banco

Ese nuevo equipo si hacía los cálculos de sincronía, unos que luego poco sirvieron puesto que para entonces la técnica fue desprestigiada por algunos estudios que no consideraban la variabilidad entre observadores en la validez de los resultados por lo que los electrofisiólogos no pidieron si no dos o tres en toda la vida útil del equipo, habiendo así regalado un dinero por mi parte en un software que luego no usaría.

SIETE: Cuidado con las opciones que le compras al equipos No se puede satisfacer a todos y todos no te van a satisfacer a tí.

El equipo era una belleza, las imágenes me ayudaron a hacer unos maravillosos diagnósticos y enriquecieron mi biblioteca de casos para dar clases. Este nuevo equipo sólo se dañaba cada año y medio a dos años, claro que yo vivía en un país con muchas fallas eléctricas así que debí asumir con estoicismo los problemas, apoyándome en la empresa que siempre estuvo a mi lado.

Una mención especial tengo que hacer de otros de mis colegas que pasaron años llamándome para que les recomendara un equipo de eco. Siempre les dije que el mejor equipo era el que tenía la mejor empresa de servicio técnico de respaldo. Cuando les cotizaban eran también las más costosas, por lo que estos médicos movían el entorno pero finalmente no compraban, esperando una ganga. Una conducta humana que no les permitió mover ficha los años que estuve allá.

OCHO: Si vives dependiendo del funcionamiento de un ecógrafo trata de tener más de uno.

Así entendí que debía tener un equipo de respaldo para no parar la unidad mientras llegaba algún repuesto y echando mano de créditos se pudo comprar.

¿Necesitas un ecógrafo portátil?

A veces debía ir a la unidad de cuidados intensivos (UCI) a evaluar pacientes que no eran trasladables, allí me di cuenta que mis maravillosos equipos de consola, con bellas imágenes, eran muy pesados y aunque tenían ruedas eran difíciles de trasladar hasta ese sitio al que se accedía pasando ascensores y rampas entre edificios:

NUEVE: Una mujer que se valga por si misma requiere de un equipo portátil.

Me embarqué entonces en conseguir un equipo portátil, ya no podía invertir demasiado para los pocos casos que se hacían en la UCI. Así que llamé a mi amigo de la empresa de equipos usados, hacía años que no hablábamos, me cotizó entonces un equipo portátil de segunda mano por una alta suma. Iba a desistir de la compra pero decidí llamar a otra empresa de equipos de ultrasonidos nuevos (la competencia de mis equipos grandes) y el valor resultó ser menor que el mismo equipo ofrecido por el dueño de la empresa de mercado secundario.

Ni pensarlo dos veces, compré el equipo nuevo, aún lo tengo conmigo y sigue impecable.

DIEZ: Busca precios (pero siempre por empresas con lineas de trabajo marcadas por la ética y los mejores soportes técnicos) … puede sorprenderte un ecógrafo económico.

Con este equipo nuevo y de otra marca se repitió la enseñanza que te dejé en el punto seis. Hace de todo, hasta ecocardiografía de estrés, pero cuando fuimos a grabar los estudios en la grabadora de CD que traía no ejecutaba esta función!!,

Era otra empresa, otra de mucha fama mundial, y de nuevo lo mismo, ¡equipos con software inacabados!.

Hice el reclamo y no vimos resultados por meses, no obstante el gerente de servicio de la distribuidora al cual se lo compré siguió el caso de cerca y lo llevó hasta los desarrolladores en Estados Unidos sin aparente mayor logro inicial. Cuando ya estaba olvidando el asunto y estaba resignada a tener que imprimir las imágenes en papel (lo que no hacía con mis otros equipos que si grababan en medios externos) me llegó la noticia que de Estados Unidos habían enviado unas piezas y un software nuevo para mí. Habían hecho una especie de parche que solucionó el problema mucho tiempo después que adquiriera el equipo que al inicio era incapaz de cumplir con lo comprado.

La mayor parte de las veces cuando compré un equipo de eco lo hice porque quería ofrecer un producto de suficiente calidad que diera lo máximo en imágenes para el bienestar de mis pacientes. No siempre el camino derivado de su uso fue el idílico, para ello hay que estar preparado.

ONCE: Mira siempre hacia adelante con respeto de tus pacientes, practica la técnica y estudia con ahínco. Equipos de eco buenos hay muchos, un buen operador muy pocos.

Espero que mis experiencias te sean de utilidad.

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