Fascitis Plantar, ¿por qué me duelen los pies?

La Fascitis plantar es una de las causas más comunes de dolor en la planta del pie y el talón, caracterizada por dolor en su parte inferior e interna . Puede afectar al 10% de la población en algún momento de su vida.

¿Qué es la fascia plantar?

La fascia plantar es una banda fuerte de tejido (similar a un ligamento) que se extiende desde el talón hasta los huesos de la zona media del pie. Su función es soportar el arco del pie absorbiendo los impactos o el peso que vienen con la marcha.

¿A quiénes afecta la Fascitis plantar?

Afecta con mayor frecuencia personas entre los 40 a 60 años y sucede el doble en mujeres que en hombres.

Es una lesión relativamente común en corredores en quienes muestra especiales repercusiones y llegando en ellos a ser la tercera lesión por sobrecarga. En los atletas los trastornos biomecánicos hacen al individuo más vulnerable ya que someten a la fascia plantar a una mayor tensión con mayor posibilidad de sufrir microdesgarros así como degeneración en este tejido.

Es más común entre personas que pasan todo el día de pie.

Es más frecuente en personas con sobrepeso.

Cómo se produce la Fascitis plantar

Lo que causa la Fascitis plantar suelen ser eventos traumáticos como correr o caminar con calzado inadecuado, las malas posturas, o sobrecargas excesivas en la zona afectada.

Por lo general el traumatismo no es tan solo agudo, puede deberse a microtraumatismos repetitivos sufrido en actividades deportivas o incluso en ciertas actividades de nuestra vida cotidiana. La lesión suele ser donde la fascia se apoya sobre las estructuras óseas del talón.

Síntomas de la Fascitis plantar

El síntoma más importante que refieren los pacientes es dolor en la planta del pie hacia el talón o hacia la zona media.

La mayoría refiere que el dolor es mayor con los primeros pasos en la mañana cuando apoyan el pie afectado sobre el piso o  al llevar mucho tiempo en carga. Suele coincidir con un aumento de la actividad del paciente.

Los pacientes portadores de fascitis plantar refieren su molestia de diferentes maneras, algunos mencionan ardor en los talones de los pies aunque es más frecuente el dolor punzante, otros preguntan ¿por qué me duelen los talones de los pies al levantarme? El hecho es que suelen sentir mucho dolor y este suele calmar poco a poco luego de que coloca el pie sobre el suelo a medida que deambula si no hay un impacto o trauma importante con la pisada durante el día.

La mayoría de las veces bastará el interrogatorio y el examen médico para diagnosticar una Fascitis plantar no obstante en algunos casos se indicarán radiografía y/o ecografía como métodos complementarios.

Diagnóstico diferencial de la Fascitis plantar

Entre las entidades a diferenciar de una Fascitis plantar están: fractura de estrés del hueso calcáneo en el talón, contusión ósea, atrofia de la almohadilla plantar, síndrome del túnel tarsiano, tumores y enfermedad de Paget.

Factores predisponentes de la Fascitis plantar

Hay ciertas situaciones que predisponen a presentar una fascitis plantar y el acompañante dolor en la planta del pie:

  • Iniciar ejercicio sobre una superficie diferente.
  • Uso de zapatos deportivos inadecuados con un soporte pobre.
  • Tener sobrepeso
  • Cambio en la dinámica de la marcha durante la práctica deportiva
  • Alteraciones en el tendón de Aquiles

La idea de que se debe a un espolón es muy extendida y tal vez la menos cierta, muchas personas tienen espolones calcáneos y no por ello desarrollan Fascitis plantar.

Tratamiento

El tratamiento conservador soluciona la gran mayoría de los casos, amerita de paciencia, disciplina y probablemente descarga del apoyo en la zona afectada mediante plantillas.

Forma parte de distintas estrategias para el tratamiento conservador: la manipulación osteopática, electroterapia, técnicas de tejido blando/ masaje, acupuntura, vendajes, férula nocturna, hielo, plantillas, ejercicios de fortalecimiento y de estiramiento.

El estiramiento es uno de los tratamientos más comunes  recomendados. Los primeros  estiramientos del día suelen recomendarse en las mañanas antes de la puesta en pie del paciente, momento en el cuál estos refieren gran dolor, y repetirlos varias veces según el plan que indique su terapeuta, lo más usual es al menos tres veces al día 10 repeticiones de 10 segundos cada una.

Recuerde, los resultados con los estiramientos son a largo plazo y conforme aumenta el tiempo de tratamiento, también lo hace su efectividad. Por ello el tratamiento con estiramientos amerita constancia, sus resultados no son inmediatos. Los mejores resultados se han visto a los 6 meses  y el 94% logra disminución o desaparición del dolor, es de hacer notar que estos resultados se obtuvieron de estudios donde se combinó los estiramientos con ciertas plantillas prefabricadas.

Por otro lado, las ondas de choque, las inyecciones, medicación y la intervención quirúrgica también son opciones de tratamiento.

Sólo para casos de gran envergadura o que no respondan a tratamiento médico se pueden presentar algunas alternativas quirúrgicas como la fasciotomía parcial abierta (dicen que su recuperación es de 4-6 semanas) y la liberación del gemelo (músculo gastrocnemio) (dicen que su recuperación es de 2 semanas)